Noche de cacería
Una ráfaga de disparos y los no muertos caían como moscas en esa noche de terror, posteriormente las dos sombras causantes de esta hazaña encontraron refugio en un viejo edificio para resguardarse un rato. León se sentaba en un cómodo sillón mientras recargaba la munición de su Magnum, Ada lo miraba con sus hermosos ojos mientras se ponía delante de él, al verlo sus manos no podían evitar acariciar lentamente su escultural cuerpo cubierto por ese delgado vestido rojo escarlata que despertaba mucho deseo, se sentaba encima de aquel hombre que en su primera noche como policía casi da la vida por ella, Ada desabotonaba la púrpura camisa del agente mientras sus labios se encontraban uno al otro, mojándose mutuamente con sus besos, ella acariciaba su abdomen perfecto y transpirando mientras León le quitaba a ella la parte superior de su vestido dejando los hermosos pechos de la espía al descubierto para besar y chupar sus pezones, ella acostumbrada a tener entre sus manos armas de buen tamaño, esta vez sostenía y acariciaba el bulto erecto de León, masturbandolo y estimulandolo mientras el reaccionaba mordiendo suavemente a Ada en sus senos al igual que apretándole su redondo culo, ella se agachó para desabrochar el negro pantalón de León y devorarle el miembro con avidez lamiendo su glande y succionando hasta el fondo mientras el solo jadeaba y se dejaba llevar.Aquel piso del seguro edificio era acogedor mientras tenían al fuego de las ventanas como testigo, pero no era tan candente como el fuego que Ada al quitarse totalmente su vestido sentía entre sus piernas cuando León le daba cada centímetro de su enorme virilidad haciendo que la chica oriental se pusiera más cachonda y húmeda al tiempo que ponía una expresión tan dulce como a la vez erótica que provocó en León ganas de mover sus caderas más rápido embistiendo a su amante de piernas espectaculares hasta descargar todo su jugo sobre ella y convertir una noche de pesadilla en un momento de ensueño mientras tomaban fuerza y sus armas para seguir con la sangrienta cacería.
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